Casa por casa buscan trabajo venezolanos en Fontibón. Y lo consiguen…

0
3657
Para los venezolanos, hoy en día el trabajo es lo de menos. Lavando carros se ganan la vida.

No se trata de una falacia, sino de una gran realidad que se está viviendo desde hace más de 6 meses en la Localidad.

Con el paso de los días, el comercio del sector central de la Localidad, cada vez más se ve lleno de ciudadanos de la patria hermana ocupando puestos laborales que van desde lavar carros, cocinar y atender mesas. Esto como consecuencia de la crisis humanitaria, política y social que se vive en el hermano país.

Los venezolanos que llegan a Fontibón, se le miden a trabajar en lo que sea.

Lo curioso del caso, es el la gran oferta de mano de obra literalmente barata. A un ayudante en un supermercado, le pueden estar pagando entre 10 y 12 mil pesos por una jornada que va de 7 de la mañana a 8 de la noche.

Pero más asombroso es aún, la forma, como diariamente desfilan centenares de hombres y mujeres, en algunos casos indocumentados, pasando por cuanto local ven abierto, pidiendo una oportunidad laboral, que en algunos casos aprovechan los comerciantes para recibirlos a bajo costo.

El sector de la plaza de mercado, es dónde más venezolanos se ven laborando. Un comerciante, dijo que con la plata que le pagaba a 3 nacionales; con ese mismo rubro, puede tener a 5 venezolanos y que le trabajan igual.

LLEGAN POR EL TERMINAL DE TRANSPORTES

Nuevofontibon.com, habló con uno de los 5 lavadores de carros, de la madre patria empleados en un pequeño sitio, acondicionado para esos menesteres: “salimos corriendo de Venezuela, porque allá está terrible, se aguanta mucha hambre y pues lo mejor, es salir a buscar oportunidades. Hicimos una travesía que nos dejó en el Terminal de Bogotá como a las 3 de la mañana y de ahí tuvimos que salir con el día aclarando y con ese terrible frío a buscar regalado algo caliente”.

Más adelante, añadió: “como no conocíamos a nadie, nos fuimos desplazando sin rumbo fijo, hasta que llegamos a Fontibón; ahí pudimos hallar refugio y encontrarnos con paisanos que ya estaban por aquí y que nos fueron orientando en cosas básicas. Con el pasar de los días, y ante las necesidades de subsistencia, nos tocó ir al comercio a preguntar quién quería emplearnos por horas, o días. Así fuimos ubicándonos y hoy podemos pagar un pequeño apartamento por el barrio La Estrada”

“En Fontibón, cómo ya sabemos que necesitan gente para trabajar , pues varios familiares que estaban allá,  se vinieron, y hoy ya laboran en tiendas de ropa, cafeterías, restaurantes, microempresas y en cuanto lugar se pueda”, dijo el venezolano.

Según una vecina de la Localidad, que visitó una tienda de variedades, el acento, es lo que delata la ciudadanía de los venezolanos que se ven trabajando como hormigas en diferentes negocios. Lo increíble de todo, es que las carreras técnicas o profesionales de ellos, no cuentan para nada a la hora de buscar unos pesos colombianos.

Etiquetar una respuesta